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HOMENAJE
A LUIS ALBERTO SANCHEZ
Luis
Alva Castro
SEÑORES CONGRESISTAS, SEÑORES EMBAJADORES, SEÑORES
MAGISTRADOS, señores miembros de la familia de Luis Alberto Sánchez,
señoras y señores.
Nos convoca esta tarde el nuevo y merecido homenaje que en el Congreso
del Perú tributamos a Luis Alberto Sánchez, el "Doctor
Océano del siglo veinte", al cumplirse el primer centenario
de su nacimiento.
Fue
tres veces rector de San Marcos, asambleísta constituyente en dos
oportunidades y parlamentario en cinco más, escritor de raza con
copiosa cosecha de libros y miles de artículos periodísticos.
Político de un solo partido en obligado exilio durante veintidós
años, memoria jamás cansada ni rendida, conversador de lengua
cultísima y afilada al mismo tiempo, extraña mezcla de sabio
y de hombre común y corriente.
Limeño
andariego e inagotable testigo y protagonista, de su siglo, había
nacido el 12 de octubre del año 1900 en la amplia casona solariega
de la antigua calle de Monopintas (hoy Camaná), entre Pilitricas
(ahora Ocoña) y Quilca. Amiguísimo desde niño, su
mejor amigo en la infancia y juventud fue, sin embargo, el abuelo Rosendo
Sánchez Calderón, lector impenitente y honesto tenedor de
libros contables. El abuelo paterno Rosendo era hermano del abuelo materno
Leopoldo, vencedor de Abtao y segundo comandante del Huáscar en
1874 a las ordenes de Miguel Grau. Carmen Margarita, la madre, fue, pues,
prima hermana de Alberto, su padre. Falleció ella cuando Luis Alberto
tenía 13 años; el padre, en 1945, cuando el hijo se encontraba
desterrado en Chile. Nuestro gran escritor tuvo antes un hermano, Manuel,
que murió al nacer, en 1896. Se casó en 1934 con Rosa Dergan,
de ancestros libaneses. Cinco de sus seis hijos le sobreviven: Luis Alberto,
Luisa, Joselo, César y Aurora.
La obsesión por escribir le vino desde niño, cuando cursaba
primaria en el colegio La Recoleta. Publicó su primer cuento a
los nueve años, en el Boletín Escolar dirigido por un estudiante
que resulto ser afamado periodista, Pedro Beltrán. El título
de su primer cuento fue "Los ladrones audaces". Desde entonces
jamás dejo de escribir.
En cierta oportunidad, el crítico literario José Miguel
Oviedo le observó con cierto reproche "la enormidad de su
obra", y Luis Alberto respondió: "¿Que hago yo
si me gusta leer y escribir? Me gusta, es mi placer, por eso no me canso
jamás".
Gracias a Luis Alberto Sánchez, la literatura peruana dejo de ser
un simple apéndice en los cursos de Literatura en lengua española
y empezó a estudiarse -y él a enseñarla- en forma
metódica y crítica. Fue ademas quien sento las pautas del
estudio de la literatura peruana en una afamada y muchas veces reeditada
obra que lleva ese nombre. Defendio la existencia de una literatura indigena
prehispainica y abogo por una creacion literaria identificada con nuestro
hombre y su paisaje. Denuncio que eramos un continente que aun no tenia
los novelistas que merecia y promovio a innumerables nuevos valores literarios
sin detenerse a discutir discrepancias estilisticas o tematicas.
Su pluma se multiplico entre los meandros de la historia, la critica literaria,
la tematica universitaria y la politica, sin dejar de prestar atencion
a la narrativa. A el debemos que un peruano sea el fundador en America
Latina de la biografia novelada, con su afamada evocacion de Gonzales
Prada, Don Manuel. Publico 108 titulos, algunos de ellos de varios tomos
y varias veces corregidos e incluso reescritos. Como analista minucioso
de nuestra realidad, le debemos la imperecedera tipificacion de nuestra
patria como un "pais adolescente"; y, gracias a su devocion
por la enseñanza, sabemos finalmente a ciencia cierta que "la
universidad no es una isla".
Luis Alberto Sanchez consideraba que su mayor aporte intelectual a lo
largo de los años fue desde aficion e interes por la literatura
americana, que -antes de que el escribiera, con excepcion aportes del
estudioso español Menendez y Pelayo- era "algo remoto y desconocido".
Desde fines de 1946 titulo "Cuaderno de bitacora" a la famosa
columna que escribio para los mejores periodicos y revistas del continente.
Luego de 1948 aparecio en los diarios del exterior, durante el destierro.
En el Peru reaparecio en 1957 en La Tribuna. Alli, en esta columna atenta
y trotamundos, esta trazada la vida diaria de la humanidad, la cronica
amena y culta de America y el planeta, con sus dramas y tragedias, episodios,
personajes, lagrimas y risas. Hoy el Cuaderno ha quedado mudo, en el silencio,
desde veterano capitan tuvo que dejar el barco y sumergirse para siempre
en las honduras insondables del tiempo.
Pero Tuaderno de bitacora" no fue su primer compañero de travesia
periodistica. Ya antes, muchisimo Sanchez habia navegado en la Revista
de Actuahdades, de Gaston Roger, en Hogar, en Mundial, en La Noche supuesto,
en Amauta, de Jose Carlos Mariategui. No olvidemos, ademas, que fue subdirector
fundador Tribuna, y que muchos periodicos y revistas del continente se
habian ya honrado con su pluma.
La memorable polemica Sanchez-Mariategui sobre el indigenismo en la literatura
peruana tuvo escenario inicial la revista Mundial. Mariategui habia escrito
tres articulos en defensa del indigena literario. Sanchez intervino, polemico
y provocador, con su articulo "Batiburrillo indigenista" y porr
una fogata en la que intervinieron Jose Angel Escalante, Luis E. Valcarcel,
Antenor Orrego, M Seoane, Enrique Lopez Albujar, Dario Eguren Larrea y
el grupo Resurgimiento del Cuzco. Aco todo ello en los primeros meses
de 1927. La polemica fue ardorosa, apasionante y culta. No daño
sin embargo, la entrañable amistad entre los dos principales polemistas.
Tres semanas antes de ir Mariategui dirigio el 23 de marzo de 1930 una
emotiva carta a la Asociacion de Periodistas en la que el reconocimiento
y elogio de Sanchez. Este, por su parte, tributo un sentido homenaje a
aquel poco despues de su muerte.
Se reunia Luis Alberto Sanchez en librerias, redacciones periodisticas,
casas amigas y bares con sus jovenes amigos en la decada del 20. Por aquel
entonces se vinculo con el escritor ancashino Ladislao Meza, quien lo
introdujo en las obras de Chejov, Andreiev y Tolstoy, entre otros; pero
tambien fue presentado personalmente a intelectuales como Mariategui,
Valdelomar y Alfredo Gonzalez Prada, el hijo del gran apostata. Los lunes
concurria a reuniones en casa de Raul Porras Barrenechea y los martes
-a solo durante dos años- a la de Victor Andres Belaunde.
Las librerias como Madame Rosay, Lorenzo y Rego y Bazar Pathe constituian
centro de obligada charla, del mismo modo que las redacciones periodisticas
de La Prensa y Mundial. No escaseaban, por supuesto, las visitas al famoso
Palais Concert y algun otro centro de la bohemia edificante.
Sanchez recordaba que, por aquellos tiempos, los jovenes trajinaban entre
los_libros y las copas pero sin perder de vista el porvenir. A los 20,
ingresa a la docencia en el colegio Lima y, de inmediato, en el Colegio
Aleman. Tambien a los 20 se graduo de bachiller. Recibio a los 22 el doctorado
en Letras, Historia y Filosofia con su tesis Elogio de don Manuel Gonzalez
Prada.
La historia fue su primer amor. Precisamente en torno a ella se constituyo
el Conversatorio Universitario de 1919, grupo juvenil ansioso de escribir
una nueva historia del Peru en visperas del primer centenario de la independencia
nacional. En la revista Mundial aparece la historica fotografia del Conversatorio,
en la que se aprecia a Luis Alberto acompañado de Raul Porras,
Jorge Guillermo Leguia, Victor Raul Haya de la Torre, Ricardo Vega Garcia,
Manuel Abastos, Guillermo Luna, Carlos Moreyra Paz Soldan y Jose Luis
Llosa Belaunde, sumandose a ellos el joven Jorge Basadre. Eran los tiempos
de la reforma universitaria, movimiento que le permitio sentirse carne,
hueso y alma de su generacion. Alli parece que, sin rubricas ni voz, se
suscribio el pacto de honor que lo mantendria unido a Haya de la Torre
y otros grandes lideres de esa eclosion estudiantil que habria de cambiar
la historia del Peru y America.
Recien a los 27 años pudo colmar su anhelo -abrigado desde los
23- de ejercer en San Marcos la Catedra de Literatura Peruana y Americana.
Desde entonces su gran amor, su novia, su esposa, su viuda -como el decia-
fue la vieja universidad limeña. Conviene destacar que entre 1715
y 1717 don Pedro Peralta Barnuevo Rocha y Benavides -el celebre "Doctor
Oceano"- ejercio en tres oportunidades anuales el rectorado sanmarquino;
tres veces rector, aunque en periodos mas largos, fue tambien Luis Alberto
Sanchez -el "Doctor Oceano del siglo veinte"-, elegido para
tan digna funcion en 1945, 1961 y 1966. Pudo haberlo sido tambien en 1957
si ciertas intrigas politicas no lo hubiesen impedido. Lo grave es que
en las tres oportunidades en que ejercio el rectorado no pudo culminar
su periodo. En 1948, en 1963 y en 1969 fue arrojado de San Marcos, ya
por la fuerza de tanques y bayonetas, ya por el tinterillaje rencoroso
apoyado por una dictadura.
Se habia conocido con Haya de la Torre en 1917 en el patio de Letras de
la vieja casona sanmarquina. La comun devocion por el maestro Gonzalez
Prada, por el Conversatorio y luego por la reforma anudo la amistad. amistad.
Pero cuando Luis Alberto se afilio en 1931 al Partido del Pueblo, creado
por Haya de la Torre, sabia que debia cargar una cruz: persecuciones,
clandestinidades, destierros y peligros de muerte habrian de marcar su
vida. Pudo haber sido un escritor puro, purisimo, escritor encerrado en
su torre de marfil, pero sintio el llamado de su generacion, a la que
el bautizo con el nombre de "generacion vetada", porque sobre
ella cayo el veto inexorable de los que entonces eran dueños de
la tierra y del oro. Lo sacaron a empellones no solo de la universidad
a la que tanto amo y sirvio, sino tambien del parlamento y de su propia
patria. Respondio siempre con dignidad y mucho de ironia, jamas con debilidad
ni diatriba. Como habia sido esgrimista y boxeador cuando joven, aprendio
a luchar limpio, sin zancadillas ni golpes bajos.
Constituyente en 193 1, volvio a serlo en 1978. Fue diputado en 1945 y
senador de la republica cn 1963, 1980, 1985 y 1990. Solo en tres ocasiones
concluyo su mandato.
Brillante polemista, deja el recuerdo de memorables intervenciones en
el parlamento. Precisamente aqui, en el antiguo senado, desde la presidencia
o desde su escaño, se escucho muchas veces a Luis Alberto Sanchez
con la lucidez y sapiencia que en el eran caracteristicas. Hoy los muros
de este hemiciclo han quedado sin el eco de su voz.
Hasta el dia de su deceso parecia que no iba a dejarnos nunca y que siempre
lo tendriamos cada dia opinando en la radio, disertando en la television,
escribiendo en la prensa y presentando un nuevo libro. El 6 de febrero
de 1994 el cuerpo dejo de dolerle para sicmpre. Murio de vida, de amarla,
de aferrarse a ella sin reposo. Encontro el regusto de vivir, galopante
el corazon y laborioso el cerebro. Sintio y paladeo la alegria hasta colmarse
de sus bendiciones; pero tambien sufrio y lloro. Aprendio del propio dolor
y del dolor ajeno, y vivio en el destierro como un ave desesperada por
volver.
Nuestro
Instituto Cambio y Desarrollo se honro con su continua presencia. Era
nuestro presidente honorario y director de la maestria de Ciencias Politicas.
Animador impar de las actividades academicas, participo en innumerables
eventos. Nos consuela, sin embargo, que podamos continuar nutriendonos
de su sabiduria a traves de grabaciones, filmaciones, libros y documentos
que conservan el sello imborrable de su gloriosa memoria.
Como
politico, desde que se inscribio en las filas del aprismo en 1931, Luis
Alberto Sanchez nunca abandono la militancia ni mostro alguna vez dudas
o flaquezas. Tampoco fue un militante politico deseoso de distinciones
y cargos. Los honores, las preseas y las distinciones vinieron a pesar
suyo. Tuvo como lema personal dar siempre todo al partido antes que requerir
algo de el. Sus meritos profesionales y el gran prestigio que obtuvo por
sus grandes calidades como educador y hombre de letras los puso siempre
al servicio del partido. En nombre del aprismo rechazo ofertas economicas
y honores institucionales que si sedujeron a muchos de sus contemporaneos.
Como senior statesman, como politico veterano, Luis Alberto Sanchez, una
mentalidad sorprendentemente lucida, fue un influyente factor de moderacion
y reflexion dentro de una linea perseverante en lo que concierne a la
defensa de la justicia social. Su opinion era escuchada y venerada, y
constituyo un magisterio del buen decir y de preservacion responsable
de la democracia mas amplia y justa posible.
Ante esta biografia tan rica en logros y meritos, no cabe duda de que
todos los peruanos estamos en deuda con Sanchez. Por eso es deber de todos
nosotros rendir homenaje y honrar la memoria de este peruano ilustre que
ha dejado honda huella con su ejemplaridad intelectual y civica, como
es el caso de nuestro "Doctor Oceano" del Peru republicano.
Finalmente, me complazco en anunciar que la iniciativa legislativa que
sustente a nombre de la Celula Parlamentaria Aprista, como proyecto de
ley que recibio la adhesion de todos los sectores politicos del Congreso,
ha sido aprobada por unanimidad. En la Comision de Educacion, por tanto,
despues de que este proyecto sea aprobado en el pleno del Congreso de
la Republica, mediante una Comision Nacional que reuna a las mas importantes
personalidades de la educacion, la cultura y la politica de nuestro medio,
se podra dar inicio a un programa de homenajes que con justicia tributaremos
todos los peruanos al insigne maestro Luis Alberto Sanchez.
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