LUIS
ALBERTO SANCHEZ NACIO CON EL SIGLO XX, y sus noventa y cuatro años
los vivio a plenitud.
Pocos
como e1 -tal vez Luis Valcarcel, Raul Porras Jose Sabogal o Juan Francisco
Valega- recorrieron gran trecho del siglo en dialogo abierto con sus
contemporaneos. En lo mas aspero de la polemica, o en la empatia sin
reservas al coincidir en un determinado partido politico, Sanchez antepuso
el discurso Y el animo ajenos para encontrar al otro.
LAS
(sigla que usaba y preferia) participo del dialogo esclarecedor y penetrante
en la tertulia de cafe., en la antesala editorial, en el intercambio
epistolar y a traves del articulo agil y punzante o del ensayo y el
tratado. Fiel al espiritu de su generacion -la de Mariategui, Haya de
la Torre, Spelucin, Martin Adan, Portal, Abastos, Porras y Basadre-
Sanchez fue un adelantado de la moderna critica cultural. Su interpretacion
unio al sentido del texto la clave universal de la intencion politica.
Desde sus inicios, su critica fue nutrida por conceptos y metodos provenientes
de la literatura, la historia y la sociologia, sobre la base fundamental
de su orientacion valorativa, que supo relativizar cuando asi lo exigio
el cambio de epoca. LAS no temio criticarse, al descubrir la verdad
que venia con ]as nuevas generaciones, porque fue tambion un hombre
de accion, desde el Partido y desde el Parlamento.
Fue
hombre de pasiones, y supo vivir varias a la vez. Macera enumera sus
facetas: esgrimista, nadador, bailarin, contertulio de cafe y lector
impenitente de novela y poesia. A la pasion por el deporte y la literatura
añadio su amor por la vida universitaria: San Marcos ocupo siempre
un lugar exclusivo en su corazon. El aula, el gabinete, la modernizacion
y la apertura de la universidad a la que se entrego como Rector fueron
sus pasiones primordiales.
Desde
que se afilio -tempranamente- al APRA se debio tambien a la politica,
hasta sus u1timos dias. Fiel a su partido, supo encontrar el angulo
desde el cual la politica pudiera estar reconciliada con su inquietud
intelectual. Sanchez eligio la vida parlamentaria, asumida con laboriosidad,
rigor y fidelidad a su partido. Fue Constituyente en dos oportunidades:
en 1931 y en 1978. Diputado por Lima en 1945 Senador -- tambien por
Lima- en 1962, 1980, 1985 v 1990 y presidio el Senado en el Periodo
Legislativo 1985-1986. Ejercio la PrimeraVicepresidencia de la Republica
entre 1985 y 1990.
Como
Raul Porras o Mariano H. Cornejo, desde el escaño o desde la
Presidencia de la Asamblea Parlamentaria, Sanchez supo lucir su saber
academico en el discurso politico. Cada intervencion, en la Comision
Permanente o en el Pleno, era ocasion para un ejercicio pedagogico,
creativo e ilustrado. De algun modo prolongaba en el Congreso el espiritu
del aula y, en ocasiones, el de la tertulia universitaria. La cadencia
de su tono al hablar era caracteristica: a la vez sostenida por la fuerza
de la intencion politica, la del argumento informado. LAS se desplazaba
en frases cortas e ideas precisas, y se daba tiempo para. recorrer las
posibilidades reflexivas abiertas por el tema, aun cuando este fuera
aspero y dificil.
Este
libro, que es a la vez album fotografico, reune, en una primera parte,
los testimonios ofrecidos en el acto conmemorativo del Centenario de
su nacimiento, celebrado en el Congreso, en el Hemiciclo Raul Porras
Barrenechea, por sus discipulos Luis Jaime Cisneros y Pablo Macera,
por su compañero de partido Luis Alva Castro (de quien fue la
iniciativa para la realizacion de dicho acto) y por su biografo Hugo
Vallenas.
En
la segunda parte, Marlene Polo y HugoVallenas presentan una original
y lograda biografia fotografica de Sanchez. Texto e imagen se conjugan
para introducirnos en la intimidad de su vida familiar, en los inicios
literarios de su vida estudiantil, en sus circulos generacionales, en
su militancia politica y en su vida parlamentaria.
La
tercera parte incluye su tesis para optar, en 1920, el Bachillerato
en Letras, por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, su entrañable
casa universitaria. La tesis se titula La literatura peruana.
Por
encargo de la Mesa Directiva del Congreso, agradezco a los autores,
compiladores de Cien Años de Luis Alberto S6nchez por haber hecho
posible esta contribucion de la Representacion Nacional al justo homenaje
a quien fue un alto valor de la cultura nacional.
Martha
Hildebrandt
Congresista de la Republica
Responsable de la Direccion de Trabajo en Cultura